lunes, 24 de mayo de 2010

Malpaís del volcán montañón Negro, Gran Canaria
EL ORIGEN Y LA FORMACIÓN DE LAS ISLAS CANARIAS.
El número de teorías sobre el posible origen de Canarias es bastante elevado. Desde las teorías Precientíficas hasta las basadas en la Tectónica de Placas, la mayoría están hoy descartadas a favor de dos teorías, muy controvertidas y discutidas.
Según el relato de Platón, al Oeste de Gibraltar existía un extenso continente (la Atlántida) que quedó destruido por un cataclismo ocurrido en tan sólo un día y una noche.
Más adelante se relacionó a Canarias y el resto de las islas macaronésicas (Azores, Madeira, Salvajes, Cabo Verde), pensándose que serían las cumbres más altas que habían quedado sobre la superficie del mar tras el hundimiento de la Atlántida.
En realidad, esta leyenda no tiene base científica, ya que está comprobado que en esta zona del Atlántico no existe corteza continental.
TEORÍAS ANTERIORES A LA TECTÓNICA DE PLACAS.
E. HERNANDEZ‑PACHECO, estudiando detenidamente las islas orientales afirmó, en 1910, que en parte son continentales. Esta división del Archipiélago en islas oceánicas (las occidentales) y continentales (las orientales) subsiste prácticamente hasta la actualidad.
TEORÍAS BASADAS EN LA TECTÓNICA DE PLACAS.
Dentro de esta apartado hay que diferenciar dos grupos:
1) Los que siguen suponiendo que el Archipiélago es un fragmento del continente africano, que se originó por desgarramiento del bloque continental como consecuencia de su desplazamiento.
Según WEGENER, las Islas Canarias serían trozos continentales desgajados de África en su desplazamiento, que posteriormente fueron recubiertos total o parcialmente por lavas.
Un problema geológico aún por resolver en las Islas Orientales es la existencia de restos fósiles de aves no voladoras (huevos de aves similares a los avestruces) y de tortugas y serpientes. Este hecho parece apoyar las hipótesis que dicen que al menos Fuerteventura y Lanzarote son de origen continental, es decir, que son fragmentos del continente africano.
2) Los más modernos y científicamente más aceptables, que consideran que el origen de las islas es puramente magmático.
Después de que fue aceptada la idea de la tectónica de placas y expansión oceánica, se produjo una lógica tendencia a encajar en este nuevo marco la génesis del Archipiélago Canario.
TEORÍA DEL PUNTO CALIENTE.
(MORGAN, 1971). Esta teoría señala el origen de las Islas en un ambiente estrictamente de intraplaca.
Desde las investigaciones del científico canadiense T. WILSON en el archipiélago de Hawai, pareció haberse encontrado una explicación razonable y generalizada para todas las zonas volcánicas activas localizadas en posición de intraplaca, como es el caso del Archipiélago Canario.
La explicación a nuestro archipiélago vino sugerida, además de por su posición, por su disposición linear y perpendicular a la dorsal medioatlántica.
El modelo de T. WILSON supone la existencia de una zona de elevada temperatura, fija a gran profundidad, bajo la litosfera, que por su tamaño puntual con relación a la tierra y su alta temperatura se le ha llamado punto caliente. Cuando el magma originado en dicho punto sale a la superficie en una placa litosférica en movimiento, se formarán islas volcánicas, que irán siendo desplazadas de su lugar originario y serán tanto más antiguas cuanto más alejadas del punto de generación del magma se encuentren.
Las primeras dataciones radiométricas que se hicieron en las islas indicaban que efectivamente la edad de las islas decrecía desde el NE (Lanzarote, 19 m.a.) hasta el SO (El Hierro, menos de 1 m.a.), con lo que el modelo parecía explicar correctamente su génesis.
Sin embargo existen algunas dificultades que se oponen a esta teoría:
a)Existen en Canarias interrupciones del proceso eruptivo de hasta 8 m.a., comportamiento inexplicable en este modelo.
b)La placa Africana no se ha movido de su sitio en 25 m.a., lo que implica la imposibilidad del desplazamiento de la corteza oceánica en el área de Canarias, durante este período.
c)El volcanismo contemporáneo en los extremos del Archipiélago (La Palma y Lanzarote) pero sin afectar a El Hierro, parece contradecir esta hipótesis.
d)Dataciones radiométricas más precisas y recientes parecen indicar una mayor juventud de Lanzarote (11 m.a.) con respecto a Fuerteventura (17 m.a.).

TEORÍA DE LA FRACTURA PROPAGANTE.

(ANGUITA y HERNÁN, 1975). Como un intento de resolver las dificultades de la teoría anterior propusieron una solución alternativa, que no requiere movimiento alguno de la placa africana para explicar el origen del Archipiélago y la progresión de edades.
En esta teoría se relacionan los plegamientos alpinos con las fases de formación del Archipiélago. Estos autores proponen que las fases volcánicas del archipiélago se desarrollaron tras las fases compresivas que dieron lugar al levantamiento del Atlas, y durante las cuales la tensión orogénica fracturó la corteza en su zona más débil, es decir en la zona de contacto entre la corteza continental y la oceánica.
Según ellos, una de las principales fracturas del vecino Atlas, se prolongaría hasta el Archipiélago y se reactivaría periódicamente, facilitando la salida del magma, durante los sucesivos impulsos de compresión distensión de la orogenia alpina. De esta forma también Lanzarote aparecería como la isla más antigua y El Hierro como la más moderna, dado que la fractura se extendería primero sobre la corteza oceánica más cercana al continente africano y desde allí poco a poco se iría extendiendo hacia el interior del Atlántico. De ahí el nombre de fractura propagante.
Sin embargo ésta hipótesis, por si sola no es del todo satisfactoria dado que los tres ciclos eruptivos en que se divide la historia geológica del Archipiélago (Complejo basal, Erupciones fisurales o Primer Ciclo Eruptivo y Volcanismo Central o Segundo y Tercer Ciclo Eruptivo), no poseen una total correspondencia con los ciclos de compresión y distensión del Atlas Africano. Además, en los últimos estudios detallados no se han encontrado indicios claros de la prolongación de esta falla del Atlas hacia Canarias.
LOS PROCESOS MORFODINÁMICOS EN CANARIAS.
Las características propias de los distintos tipos de rocas, su disposición y su grado de fisuración, son factores que influyen directamente sobre la forma de modelado resultante.
La resistencia de una roca a la erosión esta condicionada por sus propiedades de dureza, textura, estructura, composición y por el clima y erosión que actuen sobre ella.
Las acciones erosivas más abundantes en Canarias son las de tipo mecánico, frente a las que las rocas más coherentes serán las que muestren mayor resistencia. Los piroclastos, aunque estén cementados, van a tener poca resistencia, por lo que dan formas de excavación amplias y con pendientes suaves. Los basaltos son más resistentes que los piroclastos, dando escarpes mayores. Las traquitas y fonolitas son las más resistentes de todas y es sobre ellas donde aparecen los escarpes más importantes de las islas (Pared de las Cañadas, Caldera de Taburiente, etc.).
Cuando aparecen coladas de lava intercaladas entre piroclastos, suelen ser zonas muy débiles frente a la erosión, porque al progresar la erosión en las capas de piroclastos, las coladas de lava de encima estan inestables y se desprenden con el paso del tiempo.
Los conos volcánicos piroclásticos, por su elevada permeabilidad, no se ven afectados por las aguas de arroyada, pero el agua de lluvia va alterando sus minerales y los productos resultantes van rellenando huecos y cementando el material hasta disminuir su permeabilidad. Una vez que ocurre esto, las aguas corren ladera abajo, arrastrando fragmentos y haciendo surcos en el cono, que se acentúan progresivamente. En el interior del crater, la gravedad produce la caida de derrubios que suavizan el desnivel existente entre el fondo y el borde del crater.
Las formas volcánicas simples se conservan mejor en climas secos, por lo que es en Lanzarote y Fuerteventura donde se localizan estas formas perfectamente reconocibles y conservadas. En las islas occidentales, las formas volcánicas se alteran rápidamente formándose espesos suelos, sobre los que se asientan una abundante vegetación.
En determinados periodos de tiempo no se produjeron erupciones volcánicas en Canarias, dándose solamente procesos erosivos que hicieron desaparecer las formas volcánicas originales y en su lugar se observan únicamente, pitones y mesas o relieves volcánicos invertidos.
Los pitones constituyen accidentes de fuerte pendiente, que se corresponden con antiguos centros de emisón puntual y que resaltan en el relieve, por la mayor dureza de las rocas que los forman con respecto a las rocas encajantes. Existen pitones ácidos (traquita, fonolita) de color claro y con disyunción columnar pero cuyos prismas son de menor espesor y de una gran longitud. En zonas áridas, los pitones dan resaltes bastante notables y no presentan alteración, sin embargo en zonas humedas, aunque siguen dando desniveles, escarpados, están mucho más alterados, sus fisuras están colonizadas por plantas y existen taludes de derrubios.
Las lavas fluidas discurren por los sectores más bajos topográficamente, y la erosión posterior puede llegar a dar un relieve invertido, ya que las aguas salvajes y torrentes erosionan las laderas adyacentes, pero no las lavas del fondo del valle por ser más resistentes. Al final se obtiene un relieve volcanico invertido, y a la superficie de las coladas que han sobrevivido a la erosión se le llama mesa (Mesa de Tejina, Tenerife).
Otras formas de modelado de relieve que pueden observarse en Canarias son:
a. Playas: Acumulación de materiales detríticos formando una alineación que se adapta a las líneas de costa.
b. Dunas Litorales: Las arenas acumuladas en las playas y sobre todo en la bajamar de las rasas actuales, son arrastradas por los vientos que soplan del mar y acumuladas tierra adentro, pero cercanas a la costa, en campos de dunas. Ej: Dunas de Maspalomas, Dunas de Corralejo.
c. Depósitos aluviales: Se deben a la acción de las aguas salvajes. Son transportados a través de valles o barrancos llegando en muchos casos hasta la desembocadura de ellos,
donde se depositan en diferentes capas formando terrazas del tipo de la Terraza de las Palmas (Formación Detrítica de Las Palmas), que debido a las transgresiones y regresiones marinas está formada por la alternancia de depósitos continentales (aluviones) y depósitos marinos. La base de la formación está formada por fonolitas. Su edad, datada por fósiles marinos, la sitúa en el Plioceno. La columna litológica general de la Terraza cpmenzaría, en la base, con rocas fonolíticas, y sucesivamente: rocas sedimentarias de caracter continental (piedemonte inferior), rocas sedimentarias de origen marino y rocas sedimentarias de origen continental (piedemonte superior).
d. Barrancos: El modelado del relieve insular está condicionado por la red de barrancos que recogen agua de sus respectivas cuencas. Las lluvias torrenciales en las cumbres van erosionando con preferencia la región central de la que irradian todas las cuencas cuyas amplias cabeceras se van estrechando hacia el tramo medio del cauce. Normalmente aparecen secos, pero a principios de siglo casi todos llevaban una corriente, más o menos regular de agua.Los interfluvios son las formas del relieve que quedan entre dos barrancos, como es el caso de las rampas, en sectores modernos de las islas, con barrancos menos profundos y laderas no demasiado erosionadas. Y también de los cuchillos.
e. Valles en U: Se trata de valles en V normales, pero sus desarrollados piedemontes (derrubios de ladera) se extienden casi hasta el eje del cauce.
f. Cuchillos: Agudas crestas que quedan como testigos de la erosión de las laderas y normalmente son líneas divisorias entre dos valles o barrancos. Asociados a formaciones antiguas.
g. Plataforma de abrasión: Se forma como consecuencia de la acumulación de materiales resultantes de la acción del oleaje sobre el acantilado que lo hace retroceder. Ej: Dedo de Dios (Risco Partido).
h. Panales o alveolos: Oquedades originadas en la roca por la acción del viento cargado de partículas.
i. Mesas: Es el resultado de la acción erosiva de las aguas salvajes sobre las laderas de un valle ocupado por una colada basáltica. Se van abriendo pequeños barrancos en los bordes de la colada lávica y dada su resistencia, la incisión prospera rapidamente en los lugares que antes ocupaban las laderas. La antigua colada de lava puede llegar a localizarse topográficamente más elevada que las antiguas laderas, ahora convertidas en valle, se habla de relieve invertido y a la antigua superficie de las coladas, se les denomina mesa, por su aspecto llano.
j. Glacis: Derrubios depositados al final de una ladera escarpada y originados por la acción de las aguas salvajes.
k. Taffonis: Oquedades originadas en las rocas originadas por la humedad del aire. Se manifiestan sobre todo en las zonas litorales por acción del spray marino. (Alcanzan su máximo desarrollo en las Series Antiguas)
l. Valles en V: Originados por la acción de las aguas salvajes o de arroyada.
ll. Calderas de erosión: (vistas en los módulos 8 y 9). Relacionadas con los barrancos.
m. Terrazas: Depósitos de sedimentos.
n. Playas levantadas: Debidas a movimientos eustáticos.
o. Procesos periglaciares: En las cumbres de Tenerife y La Palma, las heladas nocturnas y las nevadas permiten la aparición de geliflacción y solifluxión y los típicos suelos poligonales.








Canarias con tiempo del este
Tenerife desde el cielo





viernes, 21 de mayo de 2010


EL ARCHIPIÉLAGO CANARIO EN EL PLANETA.
La dinámica del planeta Tierra.
En el año 1967 se formuló la Teoría de la Tectónica de Placas. Esta teoría supone que la superficie de la Tierra se encuentra dividida en grandes placas, de un espesor aproximado de 100 km, constituidas por la corteza y los 50 primeros kilómetros del manto, las llamadas, placas litosféricas, que se comportan rígidamente, y que recubren, ajustándose unas a otras, la superficie de la Tierra. A la hora de definir los límites de algunas placas hay problemas, puesto que los límites se establecen sobre la base de datos sísmicos y resulta difícil situarlos de forma precisa en aquellas zonas en las que la sismicidad actual es débil o dispersa.
Hay placas que pueden ser exclusivamente oceánicas, como la zona central del Pacífico, pero en la mayoría existen simultáneamente zonas continentales y oceánicas.
La mayoría de los límites entre placas se encuentran bajo el mar o en la zona de contacto entre continentes y océanos. Solamente algunos límites se encuentran en áreas continentales y estos son tan complejos que ha sido necesario el estudio de los límites submarinos para poder interpretar los que se encuentran en un continente. Sin embargo una vez determinado esto, su estudio en superficie, menos problemático, ha permitido dilucidar aspectos complejos contactos.
Las placas litosféricas evolucionan: no sólo se mueven, sino que pueden fragmentarse y soldarse unas a otras. El proceso de fragmentación parece estar ayudado por la acción de los puntos calientes, que adelgazan la corteza hasta romperla.
El origen de los archipiélagos.
Los movimientos de las placas son responsables de algunos procesos que modifican la superficie terrestre, como la formación de islas por las emisiones volcánicas.
Las islas pueden tener diversos orígenes:
- Islas continentales: algunas de un tamaño tan considerable como Australia. Se originan a partir de la rotura y separación de un pedazo de placa litosférica. Su flora y fauna evoluciona a partir de la que existía en el momento de la separación. Madagascar, con una flora y fauna excepcional por su rareza y alto número de endemismos y Gran Bretaña, con una vegetación y fauna semejantes al continente, son dos ejemplos de islas continentales.
- Islas oceánicas: su origen puede ser volcánico u orgánico (atolones). Las islas volcánicas, a su vez, tienen distintos orígenes:
- Arcos insulares. Cuando la zona de subducción se sitúa entre dos placas de la corteza oceánica, una de ellas desciende bajo la otra (debido a una densidad ligeramente mayor de la que es arrastrada por una corriente más importante). Bajo la placa estable y como consecuencia del rozamiento se produce la fusión parcial de la placa descendente y la aparición de volcanes basálticos que llegan a aflorar sobre el mar formando un archipiélago volcánico típicamente arqueado (arco insular volcánico).
- Islas sobre dorsales. En ocasiones la dorsal aflora muy cerca de la superficie del mar y se puede formar una isla. Islandia es un caso típico. El archipiélago de Azores es un ejemplo de islas sobre dorsales asociadas a fallas de transformación. Azores está sobre una triple fractura.
- Islas en zonas intraplaca. Otras islas surgen en el interior de las placas litosféricas, y no en los bordes, como las anteriores, como consecuencia de la aparición de puntos calientes bajo la placa. Es el caso de Canarias y Hawaii.
El caso de Madagascar.
Madagascar tiene 1500 km de longitud y se cree que fue colonizada por los humanos en el año 500 dC. Los árabes establecieron colonias en 1300 y en 1500 llegaron los portugueses. En 1895 los franceses establecieron un Protectorado y en 1960 se declaró la independencia.
GERALD DURRELL escribió sobre la isla:
“ Una vez describí Madagascar diciendo que parecía una tortilla mal hecha que descansaba en el Océano Índico, frente a las riberas orientales de África, de la que se separó hace millones de años. Al igual que las mejores tortillas, bien o mal hechas, está llena de tropezones buenos. Es la cuarta isla en tamaño del mundo y el noventa por ciento de su flora y fauna no se puede encontrar en ninguna otra parte. En África se halla una sola especie de baobab panzudo, en Madagascar hay siete. En Madagascar se hallan las dos terceras partes de todos los camaleones del mundo, desde unos que tienen el tamaño de una cerilla hasta otros que tienen casi la misma longitud que el brazo de un ser humano...
Sus bosques abarcan desde selvas tropicales hasta monte bajo, pasando por bosques perennes de secano, bosques de espinos con más pinchos que un erizo y bosques pigmeos cuyos árboles sólo miden 15 cm de altura.
Tiene lémures de la misma estatura que un niño de cuatro años y otros tan pequeños que caben en una taza de café. Tiene piojos de la madera del tamaño de pelotas de golf y polillas del tamaño de abanicos de la época de la Regencia.”
GERALD DURRELL escribió en 1992 Rescate en Madagascar, editado por Alianza Editorial (Alianza Tres).
La Macaronesia.
Aunque no es seguro, parece que la palabra Macaronesia (Makaros = feliz, nesia = islas) se debe a PHILIP BARKER WEBB.
La Macaronesia incluye las islas de Azores, Madeira, Desertas, Salvajes, Canarias y Cabo Verde, además de un trozo de la costa atlántica africana, denominada el enclave macaronésico africano.
Algunos datos sobre la Macaronesia:

Archipiélago Superficie (km2) Altitud máxima

CANARIAS 7.542 Teide, Tenerife, 3.717 m
CABO VERDE 4.033 Pico, Fogo, 2.829 m
AZORES 2.344 Pico, Pico, 2.351 m
MADEIRA 1810 Ruivo, Madeira, 1.862 m
SALVAJES 4 Atalaia, Salvaje Grande, 154 m

Archipiélago Edad m.a. Temperatura media anual (º C) Precipitación media

AZORES 8 17,3, Ponta Delgada 968
MADEIRA 15 18,8, Funchal 602
CANARIAS 20 21,1, Santa Cruz. (T). 290
CABO VERDE 12 24,7, Praia 266

Archipiélago Población Capital (isla)

AZORES 300.000 h. Ponta Delgada, San Miguel
MADEIRA 280.000 h. Funchal, Madeira
CANARIAS 2.100.000 h. Las Palmas de GC, Santa Cruz de Tfe.
CABO VERDE 400.000 h. Praia, Sao Thiago

Especies endémicas de plantas vasculares en la Macaronesia. (estos datos varían según la fuente)

AZ MA SA CA CV TOTAL

Nº total sp. nativas 760 1135 91 1800 650 3200

Nº sp. endémicas 67 92 2 460 83 680

% endemismos 8,3 8,16 2,2 25,5 15 20,4

Endemismos macaronésicos 7 50 9 62 16 66

Géneros endémicos 3 1 0 20 0 18

Archipiélago Islas (número) Distancia al continente

AZORES 9 1600 km
MADEIRA 2 + 3 DESERTAS 700 km
CANARIAS 7 + 6 ISLETAS 100 km
CABO VERDE 10 + 6 ISLETAS 500 km

Archipiélago Última erupción Último movimiento sísmico

AZORES 1957, Faial (Serrata, submarino, 1998-2000) 1998 Terceira
MADEIRA --- ---
CANARIAS 1971, La Palma 1988, Tenerife/Gran Canaria
CABO VERDE 1995, Fogo ---

Archipiélago Especies animales comunes

AZORES
aguililla (ssp), mirlo (ssp), pinzón vulgar (ssp), paloma trocaz (ssp), reyezuelo (3 ssp), canario, lagarto (con Madeira y Salvajes, gen. Podarcis), ratón, rata y conejo.

MADEIRA
lisas (con Canarias, gen. Chalcides), caminero (con Canarias, ssp), cernícalo (con Canarias), tórtola (con Canarias y Cabo Verde), gorrión (con Canarias y Cabo Verde), murciélagos (con Canarias, 2 sp. y Azores, 1 sp.), paloma trocaz (ssp).

CABO VERDE
curruca (con Canarias), capirote (con Canarias), guirre (con Canarias), milano (con Canarias), aguililla (ssp), lechuza (ssp), lisas (gen. Mabuya y Macrocincus), perenquenes (con Canarias, gen. Tarentola y Hemidactylus), murciélagos ( con Canarias, 2 sp.), ratón, rata y conejo.

Los archipiélagos macaronésicos son el resultado de un volcanismo que se ha mantenido vivo hasta nuestros días. Esta identidad de origen lleva a la existencia de estructuras geológicas y paisajísticas similares en los diferentes archipiélagos, como son las calderas, los conos volcánicos, los malpaíses, los estrato-volcanes en forma de pico que coronan muchas islas, los diques y pitones,...
Junto a su origen, la situación atlántica y la influencia que en todos ellos ejercen los vientos alisios del NE que se dirigen hacia el Ecuador, hacen que existan asimismo grandes analogías climáticas, con las lógicas diferencias y particularidades de cada uno. Así, la pluviosidad disminuye de Norte a Sur mientras que, por el contrario, la temperatura aumenta en el mismo sentido. En épocas geológicas pasadas hubo un clima similar en las islas macaronésicas, más húmedo en ocasiones, como lo demuestran las grandes concentraciones de moluscos terrestres en islas hoy casi desérticas, como Salvaje Grande o La Graciosa. La presencia, por otro lado, de fósiles de moluscos marinos que sólo viven en aguas tropicales nos indica un clima más cálido, en otras ocasiones, que en la actualidad.
Desde el punto de vista florístico, existe un alto grado de afinidad entre los distintos archipiélagos, aunque estas relaciones son más patentes entre islas adyacentes.
En cuanto a fauna, la afinidad corre pareja a la presentada por la flora. En ambos casos Cabo Verde recibe más influencia del vecino continente africano.
La Macaronesia ha atraído la atención de los más notables científicos. Este interés se debe fundamentalmente a que una parte importante de la flora es testigo de una vegetación muy antigua que se desarrolló en el Sur de Europa durante el Terciario y que desapareció de allí a causa de las glaciaciones. La fauna también presenta un alto número de endemismos, especialmente insectos.
Desde el punto de vista humano, sólo Canarias estaba habitada a la llegada de los Conquistadores y todas fueron colonizadas por los portugueses, a excepción de Canarias, aunque éstos estuvieron presentes en la conquista y posterior colonización de las islas.


AZORES.
Azores representa la Macaronesia verde y húmeda.
El archipiélago está cerca del borde norte de la placa africana y de la zona de fracturas del Atlántico Norte. Está atravesado por la dorsal atlántica, lo que hace que Corvo y Flores se esté separando del resto. Su actividad sísmica y volcánica es intensa, existiendo fumarolas y solfataras (caldeiras) con emisión de gases sulfurosos a elevadas temperaturas. Son las islas más jóvenes de la Macaronesia.
El clima es oceánico, templado y húmedo, muy variable y con elevada pluviometría.
La vegetación natural ha sido prácticamente arrasada y sustituida por especies foráneas. De la antigua extensión de laurisilva sólo quedan relictos, siendo la mayor parte de los bosques plantados con Cryptomeria japonica.
La flora es afín a la europea, con endemismos de los géneros macaronésicos Pericallis, Cedronella, Picconia.
La fauna es pobre debido al alejamiento del continente, y por su juventud, la especiación insular no ha operado largo tiempo.
Políticamente es una Región Autónoma de Portugal.

MADEIRA.
El origen de Madeira ha sido la presencia de una “pluma caliente” de larga duración procedente del manto subyacente a las islas. Las Desertas son más modernas, con 2-3 millones de años.
El clima está marcado por la presencia de los alisios del NE, estando condicionado por la orografía insular (1860 m en Madeira). Las temperaturas son similares a Canarias, mientras que en Madeira la lluvia puede alcanzar los 2800 mm anuales.
La flora está bastante alterada por el deterioro que impusieron los portugueses desde el siglo XV. Se dice que la vegetación era tan densa que le prendieron fuego para poder penetrar en la isla y ardió durante seis años. La laurisilva está refugiada en barrancos de difícil acceso y el resto de la vegetación original se puede ver en riscos y taludes. En Porto Santo la vegetación es xerófila, mientras que en Desertas es escasa y muy deteriorada por la cabras traídas de Canarias, y que representan una raza existente en Canarias antes de la Conquista.
La fauna es más interesante que en Azores, con la presencia de pocos reptiles (un lagarto, un perenquén y algunas lisas) y 40 especies de aves nidificantes. La foca monje era muy abundante, como prueba el topónimo Cámara de Lobos, viviendo en Deserta Grande unos 20 ejemplares de esta especie, antiguamente muy abundante en la Macaronesia.

SALVAJES.

Las islas Salvajes están situadas a 160 km de Tenerife y 250 de Madeira. Están relacionadas en su génesis con el de Canarias, teniendo una edad de 24-27 millones de años. La erosión marina ha sido muy intensa sobre las islas.
El clima es semejante al de Canarias, parecido al de las islas orientales.
La flora presenta un número reducido de especies y está refugiada en los riscos como consecuencia de los efectos devastadores de la introducción de conejos y cabras por los canarios, que pasaban allí largas temporadas en los siglos pasados, principalmente pescando y cazando pardelas y otras aves marinas para la extracción de aceite y salazón de carne. Es muy interesante la tabaiba Euphorbia anacoreta, que sólo vive en La Salvajita.
La fauna está dominada por las aves marinas, aunque son muy interesantes los invertebrados terrestres, con un alto porcentaje de endemismos en insectos. La fauna marina también es importante, destacando los moluscos, lapas, (Patella candei), sólo viviendo en Canarias ahora en las islas orientales y burgados (Osilinus selvagensis).
En la actualidad no vive nadie y son una reserva científica que prácticamente es imposible visitar, que depende de la Región Autónoma de Madeira.

CABO VERDE.
Cabo Verde se encuentra a 1300 km de Canarias y a 500 del Cabo Verde, próximo a Dakar. Representa la Macaronesia árida, escasa en agua. Las islas se agrupan desde antiguo en los grupos de Barlovento y Sotavento.
Su origen es oceánico, con muestras de volcanismo reciente hasta la actualidad. La última erupción ocurrió en 1995 en Pico do Fogo (2830 m).
El clima es templado, y aunque la temperatura máxima no sobrepasa los 30 º C, la sensación de calor es muy superior debido a su situación tropical. La lluvia es escasa e irregular, siendo la época de lluvias entre julio y octubre.
La flora está muy alterada debido a la acción humana: deforestación e introducción de especies alóctonas (pitas, mimosas). Aparecen endemismos macaronésicos como bejeques, hulagas, palmeras, dragos. El resto de la flora tiene afinidades paleotropicales.
La fauna presenta similitudes con Canarias en la avifauna, siendo también muy interesantes los reptiles. Existe un buen número de insectos endémicos. Aparecen fondos coralinos, con elementos tropicales que sólo se dan aquí, no estando presentes en el resto de la Macaronesia.
Cabo Verde fue colonizado por los portugueses, y constituyó un importante mercado de esclavos. Alcanzó la independencia en 1975. Su población (400000 habitantes) es mayoritariamente mulata, con otros 400000 emigrantes en Portugal, Holanda, Brasil y USA. En 1995 ocupaba el lugar 122 por desarrollo en el mundo, aunque sus datos estadísticos son muy peculiares. Así, la mortalidad infantil, en 1995, es de 40 por mil nacimientos (en España es de menos de 8 por mil, 80 por mil en Senegal), la esperanza de vida es de 68 años (72,2 en España, 49 en Senegal), el índice de analfabetismo es del 33,5 % (2% en España, 60 % en Senegal).
Cabo Verde es un país muy pobre, pero con una población joven que puede tener en el turismo un futuro interesante. El idioma oficial es el portugués y el crioulo, y sus relaciones con la metrópoli siguen siendo intensas.
(Los datos estadísticos de Cabo Verde se tomaron de El Estado del Mundo 1995, editado en 1994 por AKAL).

ENCLAVE CONTINENTAL MACARONÉSICO.

Es una franja costera atlántica de miles de kilómetros que va desde el Suroeste de la Península Ibérica hasta el Norte de Senegal.
El paisaje vegetal es muy parecido en algunas zonas al piso basal de las islas orientales, con plantas y animales comunes, donde se pueden ver tabaibas y cardones, aulagas, cornicales, tasaigos, cerrajas, como ocurre en el Cabo Guir, al Norte de Agadir.
En otros lugares las diferencias son más acusadas, y especialmente en el caso de la fauna, se dan casos donde no hay afinidades.
Las focas monjes, por ejemplo, sólo viven en las islas Desertas y en Cabo Blanco, en Mauritania, después de ser eliminadas de Canarias.
Incluso las relaciones llegan al interior del continente, con la existencia de dragos en zonas del Atlas, o de helechos macaronésicos en las sierras en el Sur de la Península Ibérica.
(Todos los datos de los archipiélagos y del enclave continental se tomaron del artículo La Macaronesia de FRANCISCO GARCÍA-TALAVERA, incluido en el libro Ecología y Cultura en Canarias publicado en 1998 por el Cabildo de Tenerife).

Todos los archipiélagos macaronésicos tienen una geología común, consecuencia de la geodinámica interna del Atlántico que, a través de fracturas y fallas de transformación, y sobre todo de la dorsal, no ha dejado de emitir magma desde hace más de 180 millones de años.
Los ejes estructurales inducen las direcciones NE-SW y NNW-SSE.
El concepto de Macaronesia es, para algunos autores, sobre todo botánicos, más afectivo que científico, aunque hay otros, que ven una unidad biológica entre los distintos archipiélagos. LOVIN, en 1981, propuso una separación de la Macaronesia en tres zonas atendiendo a sus afinidades florísticas y climáticas: así Azores se englobaría en la Región biogeográfica Atlántica, Canarias y Madeira en la Mediterránea y Cabo Verde pertenecería a la Región Sáharo-Síndica.

Catástrofes Macaronésicas.
En la Macaronesia son múltiples los testimonios que nos indican un pasado climático diferente. Desde los movimientos eustáticos del nivel del mar durante las glaciaciones pasando por el cambio de superficie de algunas islas en pocos millones de años (Porto Santo hace 18000 años tenía 300 km2 frente a los actuales 69) y las playas levantadas (algunas entre 70 y 130 metros altura sobre el nivel del mar actual), hasta los cambios altimétricos en los pisos de vegetación y en la cota de nieves perpetuas (fenómenos periglaciares en Las Cañadas).
También hay que tener en cuenta los cambios globales, como el Niño, grandes meteoritos y erupciones catastróficas como la de Krakatoa, que afectaron a las islas en más de una ocasión, así como los procesos locales, como el deslizamiento de Las Cañadas hace 180000 años.
Dentro de los procesos geológicos catastróficos, podemos mencionar los deslizamientos de los valles de Güimar, La Orotava o El Golfo, originándose tsunamis con olas que pudieron alcanzar 100 m de altura.
Las fuertes borrascas y grandes precipitaciones produjeron fuerte erosión, muchas veces súbita, por aluviones que dieron lugar a profundos barrancos, como los de Madeira, Santo Antao, Gran Canaria o La Gomera.
Las erupciones de carácter violento, de carácter freatomagmático o con emisión de nubes ardientes, han aniquilado toda forma de vida que se encontraban a su paso. Así les ocurrió a las grandes tortugas terrestres de Tenerife. También han modificado notablemente el paisaje insular.
También han podido ser importantes grandes incendios forestales o la caída de meteoritos en regiones cercanas, como el de Richat, en Mauritania.
La gran mortandad de pardelas ocurrida hace 30000 años en Fuerteventura quizás tenga su explicación en algunos de estos fenómenos.
(FRANCISCO GARCÍA-TALAVERA en La Macaronesia. Ecología y Cultura en Canarias, 1998).

CANARIAS.

En una superficie de 7540 km2, se dispersan 7 islas grandes, 4 isletas y varios islotes y roques, con una altura máxima de 3718 m, situado a 96 km del continente africano.
El origen del archipiélago ha sido motivo, y es, de grandes controversias. Se sabe que las primeras islas emergieron hace más de 20 millones de años. Los ciclos de construcción de las islas alternan periodos de fuerte actividad volcánica con otros de calma magmática donde opera la acción erosiva. Las edades van desde los 20 millones de años en Fuerteventura hasta 0,5 millones de años en El Hierro. En la actualidad estamos en un periodo de gran actividad volcánica, como lo demuestran las erupciones de los últimos 500 años.
El clima de Canarias está determinado por los vientos alisios, la corriente de Canarias y su latitud geográfica. Las precipitaciones varían de los 100-150 litros al año en las islas orientales a valores superiores en las otras islas. No se puede olvidar la importancia del polvo en suspensión procedente del Sahara, conocido como tiempo sur.
En Canarias existen más de 2000 plantas vasculares, de las que más de 600 son endémicas. La fauna también es rica, con seis especies y 30 subespecies de aves endémicas, once especies de lagartos, lisas y perenquenes endémicos, un murciélago y dos musarañas endémicos. Se han citado hasta ahora 533 especies de peces y al menos 20 mamíferos marinos. Existen más de 6770 especies de invertebrados, Los artrópodos representan el 92,3%, con alrededor de 5.100 insectos, 2.333 endémicos.
Son importantes los fósiles de vertebrados e invertebrados encontrados hasta ahora, con ratas, lagartos y tortugas, entre otros.